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Lemu, destacada en Deutsche Welle

Deutsche Welle visitó nuestra sede global en Frutillar, Chile, y entrevistó a nuestro CEO, Leo Prieto, sobre Lemu, Atlas, Lemu Nge y por qué toda economía necesita ecología.

· Por Lemu · 3 min de lectura

Tecnología para salvar ecosistemas: cómo funciona el satélite chileno Lemu

El satélite chileno Lemu Nge, lanzado en 2024 en un SpaceX Falcon 9, es el primer satélite de biodiversidad del mundo. Equipado con una cámara hiperespectral, permite observar los ecosistemas con un nivel de detalle imposible para el ojo humano, y convierte esos datos en inteligencia accionable a través de Atlas, una plataforma que integra agua, carbono, vegetación, biodiversidad y desarrollo humano.

Esta tecnología busca transformar la conservación y demostrar que cuidar la naturaleza también es una decisión económica inteligente. Desde Chile, Lemu monitorea ecosistemas en todo el planeta para impulsar las áreas protegidas y un nuevo modelo de desarrollo.

Un reportaje de Carlos Alberto López.

¿Por qué es chileno el primer satélite de biodiversidad?
Cuando descubrió que faltaban datos de la naturaleza, Leo Prieto se dispuso a lanzar el primer satélite del mundo destinado a medir la biodiversidad. Y lo logró, con trabajo en equipo, perseverancia y convicción.

El bosque más frondoso y el desierto más árido del planeta. Ecosistemas llenos de vida. Pero ¿cuánto sabemos realmente de esta extraordinaria biodiversidad? ¿Puede la tecnología ayudarnos a reunir datos confiables sobre estos paisajes?

Aunque hay más de 10.000 satélites en órbita, prácticamente ninguno tiene las herramientas para caracterizar la naturaleza.

Así que, después de investigar mucho, recuerdo que un día, desayunando con mi esposa, le dije: “mi amor, parece que falta un satélite, y parece que nadie lo está lanzando; así que parece que vamos a tener que ser nosotros.”

Autodidacta, Leo Prieto empezó a investigar cómo construir un satélite. ¿Qué tipo de cámara debía llevar? Preguntas que, tras mucho indagar, logró responder.

Terminamos llegando a los laboratorios más exóticos, en Lituania, en Pekín, en los lugares más inesperados, y por fin armamos esta red global de colaboradores en torno a una misión: construir el primer satélite de biodiversidad del mundo.

En agosto de 2024, el nanosatélite Lemu Nge fue lanzado al espacio en un SpaceX Falcon 9. Un dispositivo no más grande que una caja de zapatos que orbita la Tierra a diario de polo a polo, de norte a sur.

La gran fortaleza de nuestra nave es su cámara. Es una cámara hiperespectral, lo que significa, en términos simples, que puede ver más colores, más luz, que los humanos. Eso quiere decir que podemos ver y distinguir cosas que las cámaras tradicionales, y nuestros propios ojos, no pueden.

Captar imágenes es solo una parte. La clave está en cómo se procesan esos datos y se convierten en información.

De todo lo que hacemos, lo que más atención atrae es Lemu Nge, que en mapudungún significa “Ojo del Bosque”. Pero no es el núcleo de nuestra solución. El núcleo es Atlas.

Atlas es una plataforma de Nature Intelligence. Imagina Google Maps, pero con especies y ecosistemas donde irían las calles, las tiendas y las cosas que importan a los humanos: todo lo relevante sobre la naturaleza.

Lo que hacen nuestros clientes es usar Atlas para acceder a múltiples dimensiones de la naturaleza: agua, biodiversidad, carbono, vegetación, calidad del aire, desarrollo humano.

En la agricultura y el sector forestal, usan nuestros datos para proteger los ecosistemas naturales y la biodiversidad nativa, porque se dieron cuenta de que, aunque el negocio está en sus cultivos y plantaciones, cuidar los ecosistemas naturales del entorno reduce el riesgo de incendios, sequías y plagas. Trabajar en equilibrio con la naturaleza es una decisión de negocio.

Lo que queremos lograr es ampliar los recursos financieros que fluyen hacia una conservación efectiva, y hacerlo cambiando la forma en que vemos la relación entre ecología y economía: que son una sola cosa, y que la economía necesita a la naturaleza para seguir entregando el crecimiento y la calidad de vida que todos esperamos.

Mucha gente nos pregunta: ¿por qué no están en Silicon Valley, por qué no en Nueva York, Londres, Tokio, para lanzar satélites? Yo les digo que estamos exactamente donde tenemos que estar.

Estamos en Frutillar, rodeados de ecosistemas prístinos que nos enseñan muchísimo, pero también en un país organizado de norte a sur. Lemu Nge tiene una órbita polar, de polo a polo, y por eso contamos con este laboratorio natural perfecto a lo largo de nuestros 4.000 kilómetros, que nos permite estudiar todo tipo de ecosistemas: desde las zonas áridas hasta los humedales del altiplano chileno, junto con muchos otros ecosistemas que Lemu se ha propuesto proteger con tecnología avanzada.

Sobre el autor

Lemu Lemu
Actualizado el 2 de nov. de 2026